Las Migajas de la Indignidad: Una Reflexión sobre la Gestión de Dío Astacio y la Lucha por la Equidad en Santo Domingo Este

La prensa de Santo Domingo Este queda siempre excluida del reparto de publicidad o se conforman, algunos, con las migajas.

Por Multimedios LZO, según articulo e Jacobo Colón

INDOTEL

En su reciente artículo titulado *»Las Migajas que caen de la Mesa de Dío Astacio»*, Jacobo Colón expone con claridad y contundencia una problemática que hiere el orgullo y la identidad de Santo Domingo Este: la desigualdad en la distribución de los recursos publicitarios del Ayuntamiento (ASDE). Su texto, cargado de indignación y respaldado por datos concretos, nos invita a reflexionar sobre la responsabilidad compartida entre las autoridades, los comunicadores locales y los ciudadanos para exigir un trato justo que fortalezca la voz del municipio más poblado del país. Como medio comprometido con la verdad y el desarrollo local, en Multimedios LZO nos sumamos a esta denuncia, ampliando el debate sobre lo que significa ser un municipio silenciado por su propia administración.

Colón utiliza la parábola bíblica de Lázaro y el rico para ilustrar cómo los comunicadores locales, relegados a recibir «centavos humillantes», se ven forzados a conformarse con las sobras de un banquete publicitario que favorece a los grandes medios del Distrito Nacional. Según los documentos citados por el autor, en un desembolso de RD$8,175,000 para 54 medios, ninguno pertenecía a Santo Domingo Este, y de un total de 75 medios beneficiados, apenas cuatro o cinco son locales. Esta disparidad no es un simple descuido administrativo; es una decisión que refleja una preocupante desconexión con las necesidades y la identidad del municipio.

La metáfora del «síndrome de Guacanagarix», acuñada por Colón, es particularmente provocadora. Al comparar la preferencia de Astacio por los medios foráneos con la actitud del cacique taíno que favoreció a los colonizadores, el autor pone el dedo en la llaga: la falta de valoración por lo propio. Este señalamiento no solo critica al alcalde, sino que nos obliga a preguntarnos por qué, en un municipio tan vibrante y populoso como Santo Domingo Este, permitimos que nuestra narrativa sea escrita por voces externas que poco saben de nuestras calles, nuestras luchas y nuestros logros.

Sin embargo, la crítica de Colón no se limita a la gestión de Astacio. También apunta a los comunicadores locales, a quienes acusa de carecer de «dignidad» por aceptar estas migajas en lugar de unirse para exigir una porción justa. Aunque el tono puede parecer duro, su mensaje es un llamado urgente a la acción colectiva. En Multimedios LZO compartimos esta visión: los medios locales no solo tienen el derecho, sino la obligación de demandar un trato equitativo. No se trata únicamente de recursos económicos, sino de garantizar que las historias de Santo Domingo Este —desde los problemas de infraestructura hasta los triunfos comunitarios— sean contadas por quienes las viven día a día.

El artículo también señala la pasividad de los regidores, particularmente los de oposición, que han fallado en fiscalizar el uso de los fondos públicos. Esta omisión es tan grave como la propia distribución desigual, ya que refleja una falta de compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas. Como ciudadanos, debemos preguntarnos: ¿dónde está la voz de quienes elegimos para representarnos? La inacción de los regidores no solo perpetúa la desigualdad, sino que envía un mensaje desalentador: que el cambio es imposible sin una presión colectiva.

A pesar de su tono crítico, el artículo de Colón es, en esencia, un mensaje de esperanza. Su llamado a que los comunicadores dejen de ser Lázaro y exijan un «asiento en la mesa» es un recordatorio de que el cambio comienza con la unidad y la valentía. En Multimedios LZO creemos que este es el momento para que los medios locales, los periodistas digitales y las plataformas comunitarias se organicen en un frente común. No basta con rechazar las migajas; debemos construir una estrategia clara que incluya propuestas concretas, como la creación de un consejo de medios locales que dialogue directamente con el ASDE para garantizar una distribución equitativa de los recursos publicitarios.

Además, es fundamental que los ciudadanos de Santo Domingo Este se involucren en este debate. La publicidad municipal no es un favor que la alcaldía concede; es un recurso público que debe servir para fortalecer la identidad y el desarrollo del municipio. Exigir transparencia en su manejo es un acto de defensa de nuestros derechos como contribuyentes y como comunidad.

El artículo de Colón nos deja una lección clara: la desigualdad no es un destino inevitable, sino el resultado de la pasividad y la falta de unión. En Multimedios LZO hacemos un llamado a los comunicadores, regidores y ciudadanos de Santo Domingo Este a sumarse a esta lucha por la equidad. No queremos migajas; queremos una mesa donde la voz de nuestro municipio sea la protagonista. Solo con dignidad, organización y compromiso podremos transformar la realidad que Jacobo Colón describe con tanta pasión.

**Multimedios LZO**

COMSESO S.R.L.

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